¡Despierta, quiero un humano consciente!

Que no solo me dé de comer, sino que me proteja de todo lo malo. Quiero un humano sensible, que no abandone las causas perdidas, porque algo no se pierde hasta que uno se rinde. Quiero un humano que nos haga visibles a los ojos de todos, porque muchos seguimos encerrados y  a la espera de ser liberados.

Ayúdanos a difundir nuestro mensaje, conviértete en la voz de podencos, galgos y todos aquellos animales que estamos bajo el mandato de las reglas del abandono, la crueldad desenfrenada.

 

Venga humano, hay mucho por hacer.

 

Empecemos con lo más importante, una buena dosis de amor y la convicción de que podemos cambiar el mundo y convertirlo en un lugar más amable para todas las especies que lo habitan.

¿Te sumas a la actitud podenca?